Asociación Española de Geotermia

Energía geotérmica

¡Modelo sostenible ya! De la salud a la energía.

Los microorganismos son fundamentales en el correcto funcionamiento del organismo – con el Proyecto del Microbioma Humano (HMP: del inglés Human Microbiome Project) – y del medio ambiente pudiendo ser utilizados para terapia y diagnóstico tanto en el ser humano como en la biosfera y el subsuelo. Se han desarrollado aplicaciones biotecnológicas diversas: en biorremediación de ambientes contaminados con microbios que eliminan el plástico del agua; y en biomedicina para el diagnóstico de patologías y el desarrollo de vectores terapéuticos, entre otros. La alteración casi irreversible del ambiente no procede únicamente del sector industrial y sus productos / desechos, el sector de las energías fósiles contribuye, al menos de igual manera, en la contaminación y desregulación del equilibrio de la biosfera de tal forma que, el ambiente fuertemente degradado afecta a la salud pública de forma directa.

El desarrollo del Proyecto del Microbioma Humano se basa en el estudio del microbioma, conjunto de microorganismos de una parte del organismo humano, para diagnóstico y terapia de enfermedades. Se ha observado que, alteraciones en las concentraciones de microbios particulares provocan la aparición de patologías. Así, el establecimiento de un perfil biológico del individuo con análisis de expresión de genes y proteínas unido a la identificación de colonias microbianas y su proteoma (conjunto de proteínas) y genoma (conjunto de genes) permite establecer una relación entre la biología de un individuo y la de las colonias microbianas que lo habitan. Estas relaciones son estudiadas en un número n de individuos suficientemente grande para que todos los datos sean integrados y se pueda afirmar o refutar una relación real entre los biomarcadores microbianos y humanos. Se pueden resumir los resultados obtenidos en redes de interacciones de biomarcadores en pacientes sanos o control y pacientes enfermos. De esta forma, el análisis de la redes de interacciones (por ejemplo, la alteración de la concentración de una proteína X en un individuo se relaciona con la abundancia de una microorganismos Y en el intestino grueso, dando lugar a una enfermedad) y de los biomarcadores utlizados puede dar lugar al desarrollo de herramientas biológicas de diagnóstico y terapia que serán potentes y personalizadas. Estos argumentos se pueden resumir en la Figura siguiente:

©Nature

Sin embargo, los microorganismos no sólo tienen aplicaciones directas en la salud sino que también son bioindicadores y biorremediadores de ambientes naturales. Las aplicaciones en agricultura son mayores por su acción específica y ecológica como insecticidas. Bien conocido es el desarrollo de microorganismos con enzimas degradadoras de plásticos y compuestos tóxicos gracias a modificaciones genéticas. Este tipo de innovaciones serán de vital importancia en el futuro y en el presente pues según un artículo publicado en National Geographic el día 27 de Junio de 2019 y titulado “Detectan microplásticos en el 90% del agua embotellada”, la preocupación por la presencia de plásticos en el agua de consumo cotidiano, en la comida y el aire pueden tener consecuencias para la salud que no son bien conocidas pero que ciertamente tienen consecuencias nefastas en la salud. Puede no resultar objetivo el empleo de adjetivos como “nefasto” pero cómo calificar el impacto en la salud de “un promedio de 325 partículas de plástico por cada litro de agua embotellada”. El plástico mayoritario es el polipropileno, plástico más usado en la elaboración de los tapones por parte de la mayoría de países productores. Los intereses empresariales para que estos descubrimientos sean puestos en duda es evidente. Ni siquiera la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que hayan consecuencias perjudiciales para la salud en lo concerniente a estos plásticos por la falta de “evidencia de consecuencias negativas para la salud humana” indicando que se realizarán estudios para dilucidar la cuestión. Hay decir que estos estudios, si se realizan, pueden estar sometidos a todo tipo de presiones por los grupos que de manera pública, rechazan estos estudios en la actualidad, desde empresas energéticas basadas en la explotación de gas y petróleo y desarrollo de productos derivados, hasta empresas que tienen un impacto directo en la alimentación como Nestlé.

Reducir la presencia de contaminantes con energías limpias que impulsen el desarrollo de nuevos combustibles y biomateriales sostenibles es necesario para la conservación de la vida como la conocemos. El uso de agentes biológicos, como microorganismos, es una opción durable y poco a poco más rentable en todas las etapas del modelo ecológico del futuro: desde la salud, con diagnóstico y tratamiento; hasta la energía, con el uso de biosensores de origen biológico que ayuden en la implementación de energías verdes; pasando por la industria y la agricultura donde la marca “Bio” gana cada vez más peso.

José Martínez Magdaleno

Bibliografía

Adaptado a partir de las fuentes siguientes:

  • Plásticos en el ambiente: https://www.nationalgeographic.com.es /ciencia/detectan-microplasticos-90- agua-embotellada_14456?utm_ source=facebook&utm_medium=social& utm_campaign=trafico& fbclid=IwAR2Gw3V7wPzW_ vQ4XSGjqhpQPUbXLaPMb6w0xy WWut8OWZvf3SqcnSJxfPk
  • Importancia del microbioma: https://www.nature.com/ articles/d41586-019-01591-y

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